Hola, HAL. ¿Me estás leyendo, HAL?

Desde el 21 de junio de 2011 al 31 de agosto de 2012 el DHUB (Disseny Hub Barcelona) organiza una exposición sobre interactividad entre humanos y máquinas. El DHUB es un novedoso concepto en la organización y presentación de exposiciones que no debe ser considerado como un museo al uso, sino que integra una sala de exposiciones con un laboratorio en el que se experimenta con el diseño.

La exposición “Los sentidos de las máquinas I/O/I” pretende ser un lugar de reflexión sobre el desarrollo de la tecnología, sus implicaciones sociales y económicas, así como los cambios que van a generar la irrupción en nuestras vidas de sistemas artificiales con los que tendremos que lidiar. La interacción entre humanos y máquinas, y habría que añadir y de máquinas entre sí, es una consecuencia directa del desarrollo tecnológico que se está viviendo, y que va a tener, o está teniendo ya, consecuencias importantes en la concepción que tenemos de los sistemas inteligentes artificiales, y de nuestra propia noción de inteligencia. “ si la tecnología consigue desarrollar máquinas más capaces, con mayores prestaciones, más inteligentes, nuestra relación con ellas se hace más rica y compleja día a día. Nuestro «diálogo» es más proactivo, sobrepasa la acción –respuesta que hasta ahora ha definido nuestra interacción y nos permite ampliarla hasta la acción- respuesta-acción, lo que añade un nuevo peldaño en el proceso de producción de mayor inteligencia en los cerebros artificiales. Nuestras máquinas tienen cada vez más sentidos y son más inteligentes. Así, el catálogo de sus capacidades es cada vez mayor, y nuestras oportunidades de interactuar aumenta enormemente; por lo tanto, desconocemos casi todo lo que podemos conseguir del intercambio con las máquinas” (Ramon Prat. Comisario General DHUB)

Sniff in Sao Paulo, in daylight from karolina sobecka on Vimeo.

[Sniff es una pieza de Karolina Sobecka y James George que se puede contemplar en la exposición]

Los conceptos claves para entender la colaboración entre humanos y máquinas; y cómo, esta nueva forma de relación, puede ayudar a comprender algunos problemas en Filosofía de la mente o en Neurofilosofía , son los de ‘interactivismo’ y ‘dinamicismo’ y ‘emergencia’.

El ‘interactivismo’ es una concepción de la realidad que propone superar las nociones clásicas de causalidad, utilizadas en la metafísica más tradicional, por la noción de procesos interactivos. La metafísica clásica, nos dice Bickhard, [«Interactivism: A Manifesto».« The Dynamic Emergence of Representation»]  se sustenta sobre la noción de partícula y de campos de interacción entre partículas que se aplica a campos tan complejos como el estudio de los procesos mentales. Lo que el interactivismo propone es un nuevo modelo en el que se sustituye el concepto clásico de interacción entre partículas, por el de ‘procesos’. La ventaja que tiene hablar de procesos en lugar de relaciones causales clásicas, es que los procesos tienen una organización inherente, y esto configura una nueva noción de causalidad que no es rígida, sino más bien flexible, dinámica y en un continuo proceso de adaptación al entorno. Los sistemas naturales o artificiales no mantienen unas relaciones causales rígidas con su entorno, sino que cambian continuamente, se adaptan y responden a los cambios del entorno modificando sus sistemas de representación del medio. Estos cambios en los mecanismos de representación del entorno son autónomos, en el sentido de que no necesitan de un programador, y son también dinámicos.

Andy Clark

Esta noción de interactividad, tiene ya sus años, Andy Clark ya nos habla de ella en el año 1999 [Estar ahí. Cerebro cuerpo y mundo en la nueva ciencia cognitiva. Paidós]. La idea es que se pueden explicar fenómenos muy complejos, como pueden ser los sistemas de aprendizaje en máquinas, o procesos cognitivos de orden superior, a partir de la conducta colectiva de las unidades que integran o que implementan el proceso en cuestión, teniendo en cuenta que ninguno de los componentes por sí mismos, aislados del resto del sistema, pueden  desempeñar un papel crucial en el proceso en cuestión.

La tercera noción implicada es la de emergencia. En esta nueva metafísica, los procesos de los que son capaces los sistemas  son emergentes; esto quiere decir que, si bien los componentes del sistema son los que determinan la conducta global de éste, el comportamiento del sistema también determinará el comportamiento de los componentes.

Para comprender el comportamiento de un sistema desde la perspectiva emergentista, es necesario distinguir entre dos tipos de variables. De un lado tenemos la variable controlada, que determina las conductas que pueden ser manipuladas directamente; y de otro, tendríamos la variable incontrolada, también conocidas como variables colectivas, que refleja propiedades que emergen de la interacción entre múltiples parámetros y que se resisten a ser tratados de forma directa. (Para algo están las ecuaciones diferenciales)

Cuando se trata con procesos emergentes, se tiene que cambiar la noción de agente o de sistema. En los modelos dinamicistas, la noción de agente o de sistema incluye necesariamente a los elementos del entorno como elementos que pueden ser caracterizados en términos de  variables controladas  que determinan el valor que alcanzan las variables colectivas. Lo que buscan los modelos dinamicistas es explicar cómo evoluciona un sistema integrado en un entorno a lo largo del tiempo. El tiempo es una variable más en el sistema de ecuaciones que describe el comportamiento del sistema. En definitiva, una noción de sistema más amplia considera al agente y al entorno como sistemas acoplados cuya interacción y evolución mutua permite explicar fenómenos complejos (ya habrá tiempo en otra ocasión de explicar qué son los states spaces que ayudan a explicar la evolución de los sistemas)

Polygon playground. Whitevoid

La exposición a la que hacía referencia al comienzo de esta entrega que empieza  a resultar demasiado larga, se llama I/O/I (input/output/input) y pretende reflejar esa relación dinámica que se establece entre humanos y máquinas a través de los sentidos. Los sensores y transductores de los sistemas artificiales nos pueden ayudar a comprender los sistemas de representación que usamos en nuestro contacto con el mundo (el famoso ‘ser ahí’, que es el ‘ahí del ser’)

La exposición, por supuesto interactiva, muestra qué es la interacción a partir de distintos niveles, desde dispositivos simples (trasmisión de energía, emisor/receptor), hasta sistemas más complejos que permiten a las máquinas interactuar entre sí para generar conductas más complejas (en enjambre).  Estos sistemas complejos pueden ofrecer nuevas vías  de investigación en Inteligencia Artificial donde la interacción hombre-máquina sea un elemento fundamental en la configuración del “software cognitivo” de la máquina, buscando una conexión directa, sin interfaces, entre agentes naturales y artificiales.

Speaker wireless. Obra de Cheg Xu.

Se trata de una pieza interactiva en la que el dispositivo codifica los sonidos para decodificarlos posteriormente  modelando el alambre de joyería. De esta forma, se crea una obra única resultado de la interacción entre agentes artificiales y naturales

Hal.-  Afirmativo, Dave. Te leo.

Acerca de José Luis Fernández Moreno

Profesor de Filosofía (Secundaria). Intereses: Neurofilosofía Ver todas las entradas de José Luis Fernández Moreno

2 responses to “Hola, HAL. ¿Me estás leyendo, HAL?

  • José Luis Fernández Moreno

    Como ya hemos discutido más de una vez pegados a la barra de un bar, que es el lugar que le ha quedado a la semántica, el problema del concepto ‘representación’ es que es bastante útil. Tipos nada sospechosos como Dan Ryder o Christ Eliasmit lo usan. Creo que no hay que tenerle miedo, tan sólo es un proceso de codificación y decodificación de señales. El proceso así entendido deja de ser “metafísicamente sospechoso”, y la verdad es que unido a la noción de Ryder de transferencia de energía da mucho juego.
    En fin, problemas de semántica. Ya sabes como termina el texto de Wody Allen “El gran jefe”:
    _Oh, Kaiser, podemos escaparnos juntos, lejos de aquí. Sólo nosotros dos. Podríamos olvidar la filosofía. establecernos en algún lugar y, tal vez, más tarde dedicarnos a la semántica.
    _ lo lamento, nena. No hay trato
    Gracias por el comentario. Un abrazo, y seguiremos discutiendo sobre representacionalismo. Como no termino de interactuar mediante la interface del ordenador, lo dejamos para hacerlo bajo la dinámica de un Ron Pálido emergente

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  • M.

    La idea de Bickhard mola bastante, pero no sé por qué un proceso tiene que ser una representación. Es algo que no me termina de quedar claro. Precisamente lo que se entiende por ‘representación’ es, a mi juicio, bastante diferente de lo que se entiende por ‘proceso’: creo que al final uno mantiene esos términos simplemente porque se siente cómodo con su uso, aunque varíe deliberadamente su significado. Pero si precisamente cada uno usa un término como quiere, ¿dónde quedan los criterios de corrección y demás? Aunque tampoco esto quiera decir que suscribo el eliminativismo. Otro tema es el emergentismo, que cada día me creo menos… Un abrazo!

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