Crimen (fMRI) y Castigo

Cartel de la película Minority Report

En la película Minority Report ,  basada en un relato de Philip K. Dick (The Minority Report, 1956) la Unidad de Precrimen puede detectar cuándo se va a producir un crimen gracias a unos seres, los precogs, que poseen la capacidad de leer la mente del asesino y conocer su intención minutos antes de que se produzca el delito.  De este modo, la unidad puede enviar a un agente para que detenga al asesino antes de que cometa el asesinato. Los informes que emiten los precog tienen validez jurídica y son una prueba de cargo contra el “no autor” del crimen.

¿Estaría hoy día la neurociencia en posición de colocarnos en una situación similar a la que nos propone la película? ¿Podría un escáner cerebral  proporcionar una imagen del cerebro mediante una resonancia magnética funcional, que nos permitiese identificar un psicópata no detectado, esto es, un sujeto con una alta probabilidad de tener una conducta delictiva? ¿Qué hacer con un sujeto que no ha cometido delito alguno, pero que según el informe los “prepsicos” tiene una alta probabilidad de cometerlo?

El comportamiento característico de un psicópata es muy peculiar y en cierto sentido  contradictorio. Son capaces de aunar una especial habilidad para la discusión y un aparente encanto personal, con una incapacidad manifiesta para formar vínculos estables con otras personas. Cuando los psicópatas tienen que analizar sus conductas, si bien son capaces de comprender las consecuencias que tiene sus acciones, no muestran signos de asumir la responsabilidad de las mismas, ni responsabilidad moral alguna ante lo que han realizado, aunque se trate de una agresión con una violencia extrema. Auténticos maestros en la mentira, suelen justificar su comportamiento violento como una respuesta a una conspiración precisamente de aquellas personas que han sido víctimas de sus acciones. Hay que diferenciar la conducta antisocial que exhiben muchas personas, que pueden incluir incluso actos criminales, con el comportamiento y el perfil psicológico que muestran los psicópatas. Lo característico de estos últimos es una total falta de empatía y de arrepentimiento ante las acciones que cometen.

Para la identificación de psicópatas se recurre a la escala PCL-R diseñada por Robert Hare, pero también se ha recurrido a un método que ha suscitado una interesante polémica que va más allá del marco y los problemas propios de la neurociencia.  La utilización de una imagen tomada mediante fMRI, ha servido para diseñar la defensa de Brian Dugan, un sujeto al que se le acusaba del asesinato de una niña de 10 años y que ya estaba en prisión por otros tantos delitos cometidos. El caso Dugan no ha sido el primer caso en el que se ha recurrido a la utilización de imágenes cerebrales para determinar si el acusado sufre algún tipo de patología que permita a la defensa argumentar que el sujeto, debido a su trastorno mental, no es responsable de sus actos. En 1982 los abogados de John Hinckley, acusado de intentar asesinar al presidente R. Reagan, presentaron imágenes del cerebro de Hinckley tomadas mediante una tomografía  para demostrar que presentaba una anomalía que explicaría su comportamiento. Hinckley fue considerado no culpable debido a sus problemas mentales.

Ficha policial de Brian Dugan

El uso de técnicas de imaginería cerebral se ha incrementado en los últimos años en la práctica judicial. (Nicky Penttila “Brain Science and the Law, 18 marzo, 2011) Las investigaciones en neurociencia obligan a replantearnos conceptos como los de libre albedrío y responsabilidad que son  claves en los ámbitos del derecho y la moral. Por ejemplo, ¿puede una persona con daños en el área prefrontal ser responsable, penalmente responsable, de sus actos, cuando sabemos que las áreas dañadas son responsables de la capacidad para analizar las consecuencias de nuestros actos?

El uso de técnicas de imaginería cerebral  no sólo  incluye  fMRI, también se usa la Tomografía mediante la Emisión de Positrones (TEP) para medir la actividad metabólica, o la MRI estructural. El objetivo último que persigue el uso de estas técnicas es medir la probabilidad de que una persona desarrolle

Kent Kiehl con su escáner portatil

algún tipo psicopatía. Kent Kiehl ha usado un escáner móvil para realizar estudios entre la población reclusa.  De sus estudios se desprende que el 1% de la población masculina adulta serían psicópatas, llegando este porcentaje hasta el 25% en la población reclusa. Según Kiehl,  las imágenes tomadas al cerebro de los psicópatas muestran que estas personas padecen alteraciones de áreas del sistema límbico encargadas de regular la memoria y las emociones.

Algunos de los trabajos que se realizan en el campo de la neurocriminología pretenden llegar a identificar rasgos de una psicopatía en niños de tres años de edad. De llegar a identificarse a individuos que padecen estos trastornos, se podían iniciar las terapias a edades muy tempranas para evitar que estas personas lleguen a cometer delitos violentos. En este sentido, la neurocriminología sería algo muy parecido a la unidad del precrimen. ¿Qué se haría en el caso de predetectar a un psicópata? ¿Aparecerían estos rasgos en sus informes médicos, de la misma manera que aparece si ha pasado el sarampión? ¿Quién querría que en el colegio de sus hijos/as hubiese alumnos/as con una probabilidad, digamos superior al 80% de desarrollar una psicopatía? ¿Qué se hace con un psicópata detectado pero que no ha cometido ningún delito? El problema que se plantea en  Minority Report  es si se puede juzgar o incluso llegar a tomar medidas de algún tipo contra alguien que no ha cometido delito alguno.

Objeciones, dudas y preguntas interesantes sobre estas cuestiones podemos encontrarlas en la entrada del blog de Pere EstupinyaLos malnacidos psicópatas” y especialmente en el capítulo 8 «Neuroarrogancia en los juzgados» de su libro  El ladrón de cerebros.  El determinismo neurobiológico sugiere que, una vez que se ha establecido una correlación entre alteraciones en la arquitectura cerebral o en el funcionamiento de áreas concretas de cerebro y conductas delictivas, toda persona que padezca estas alteraciones tendrá una alta probabilidad de manifestar el tipo de conductas delictivas asociadas a estas alteraciones. Para una versión fuerte del determinismo, el ambiente, la educación que reciban estas personas no incidirá en una modificación de su comportamiento. Todos los estímulos externos que reciba el individuo van a estar mediados por el funcionamiento anómalo de las áreas del cerebro dañadas.

Helen Mayberg, neuróloga del Emory University School of Medicine de Atlanta presenta serias dudas sobre los procedimeintos basados en las mediciones realizadas mediante fMRI. Las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética funcional miden cambios en el flujo de sangre, pero aún no se tienen datos recogidos en cantidades suficientes para que se puedan establecer no ya relaciones funcionales, sino tan sólo correlaciones. Además, los datos no son contrastados y hasta ahora se han usado para medir los cambios en grupo de población y no en individuos particulares, lo que dificulta notablemente realizar una proyección de los datos obtenidos a los casos individuales. Por otro lado, esta especial unidad de precrimen no puede tener datos de la actividad cerebral del psicópata en el momento de realizar el crimen, por lo que no sabemos cómo funcionan las áreas responsables de la conducta de estas personas en ese momento.

No parece ser que se esté cerca de la creación de una “neurounidad del precrimen”. Quizá se necesite más tiempo para desarrollar técnicas que permitan analizar, comprender y predecir la mente de un psicópata. Una cuestión distinta es si el sistema procesal va a incorporar estas técnicas de la misma forma en que ha incorporado los análisis de ADN o los test psicológicos y los informes psiquiátricos que aportan los forenses en sus informes. Por otro lado, los estudios en neurocriminología pueden aportar una información muy útil para comprender aspectos esenciales de nuestra vida social como pueden ser el libre albedrío, el autocontrol, la agresividad, las emociones o la responsabilidad moral.

Acerca de José Luis Fernández Moreno

Profesor de Filosofía (Secundaria). Intereses: Neurofilosofía Ver todas las entradas de José Luis Fernández Moreno

9 responses to “Crimen (fMRI) y Castigo

  • Ana Béjar Sánchez

    Hola José Luis. Recientemente he leido algo que me ha interesado bastante y te quería preguntar a ver que opinabas. Ya hemos tratado algunas veces este tema y una vez más vuelvo a tratarlo, es el tema de la memoría y más en concreto de los recuerdos, y es que he leido que cuando alguien te apunta con una pistola recuerdas mucho peor el rostro de esta puesto que la atención se centra principalmente en el arma, y esto podría suponer un grave problema en un juicio pero no entiendo como en la memoria de la “víctima” se queda gravada la imagen del arma y, vale le puede costar más que en condiciones normales recordar el rostro de la persona, pero ¿ no se supone que deberías prestar más atención a la persona que te está apuntando aunque solo sea por curiosidad al ver quien es?. ¿ o puede tratarse de esos casos en los que la memoria te juega una mala pasada?
    Gracias por dedicar un tiempo a leer mi comentario, espero tu respuesta. Un saludo.

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  • Ana Béjar Sánchez

    Yo pienso que si que tendrían muchos jueces que estudiar neurociencia porque una prueba de este tipo podría cambiar un caso por completo, quizá debiera haber especializaciones de este tipo en derecho.
    Vale,no puede haber inocentes en la cárcel pero ¿si un culpable está en la calle y vuelve a delinquir? ¿no sería un daño mayor? aunque claro, deberían de dudar muchísimo y tendrían que tener todo muy claro al meter un inocente en la cárcel pero…. deberían ser pruebas MUY evidentes ¿no?.

    Volviendo al tema de los recuerdos, en un comentario anterior me dijiste que los que más se utilizan pasan al hipocampo y de allí es más dificil sacarlos, pero entonces ¿ cómo podemos olvidar cosas que nos han ocurrido hace poco y sin embargo somos capaces de recordar hechos muy antiguos como si hubiesen ocurrido ayer? y ¿ por qué cuando queremos olvidar alguna experiencia de la vida que no haya sido agradable o algún mal recuerdo que no queramos volver a recordar y sin embargo este vuelve una y otra vez a tu cabeza sin que tu quieras?

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    • José Luis Fernández Moreno

      Vamos a ver. El hipocampo es un área donde se almacenan temporalmente los recuerdos. Para que unos recuerdos queden “fijados” deben estar implementados en la corteza. De ahí la importancia de repasar antes de los exámenes. Lo de la pérdida de recuerdos. Vale, tendré que hacer una entrada sobre memoria. Pero en clase ya hablamos algo de esto. La memoria, o mejor, la pérdida de información de experiencias traumáticas, se suele considerar como un sistema de defensa. El sujeto no puede quedar permanentemente en estado de colapso porque recuerda continuamente un acontecimiento traumático. Intentaré hacer algo sobre memoria y especialmente sobre algunos trabajo de memoria contextual.
      La pérdida de información se produce cuando la red de neuronas que implementa la información se daña, o se bloquea (presión en los exámenes). A veces daños en el hipocampo provocan que una persona no pueda adquirir nuevos recuerdos. En los casos de estrés postraumático o estrés de guerra, algunos soldados han llegado a perder un 17% del hipocampo.
      Continúo en otro momento

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  • Ana Béjar Sánchez

    Estoy de acuerdo, el problema sería como vería la gente a estas personas a las que se ha detectado una ezquizofrenia, pero ¿hasta que punto seria preferible que esta persona se llegase a convertir en un futuro en un peligroso asisino, por ejemplo, o que antes se tomaran medidas?, pero claro la complejidad del asunto aparece cuando no hay un 100% de seguridad de que esta persona llegue a desencadenar una ezquizofrenia…. trasladandolo al ámbito jurídico y cambiando de ejemplo, ¿que es preferible tener a un inocente en la carcel o dejar en libertad a una persona que puede hacer mucho daño a la sociedad?

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    • Jose Luis

      Desde una perspectiva jurídica, en cualquier Estado de derecho, siempre es preferible que un culpable esté en la calle a que un inocente esté preso.
      Desde una de las aplicaciones de la neuroética lo interesante es plantearse hasta dónde se puede llegar en la investigación en el campo de las neurociencias, y que repercusiones tienen o tendrán en un futuro sobre otros campos del saber. ¿Tendrán que estudiar los jueces neurociencia para poder enfrentarse a las pruebas que presenten las partes implicadas en un proceso? Gracias por tu comentario

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  • Ana Béjar Sánchez

    He preguntado a mi padre que es abogado y me ha confirmado que en cualquier caso se puede presentar todo aquello que sirva como prueba, de manera que si se pudiese hacer un escaner cerebral y se detectaran daños en el cerebro o algún tipo de alteración que se pudiese relacionar con algún tipo de psicopatía este tipo de informes si podrían presentarse ante un juez. De esta forma si se demuestra que aquella persona acusada de cometer un delito, si se demuestra por informes médicos que este no es consciente de las acciones que realiza por presentar alguna patología, esta persona no podría ser imputada,tendrían que ponerla bajo tratamientos médicos.

    Respecto a los recuerdos, ¿siempre están ahí almacenados en algún cajón? ¿ y por qué somos capaces de recordar algo muy antiguo y sin embargo algo que queramos recordar y nos haya ocurrido recientemente no somos capaces de recordarlo?

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    • José Luis Fernández Moreno

      Hola Ana. El problema interesante es qué pasa con aquellas personas que sabemos que tienen una alta probabilidad de cometer un delito?. ¿podemos aceptar que se establezcan controles preventivos sobre la población? ¿Qué dirían unos padres que supiesen que en la clase de su hijo hay un alumno al que se la ha detectado una esquizofrenia?.
      Desde el punto de vista filosófico lo interesante es mostrar que los estados mentales son estados cerebrales, incluso en estados tan complejos como la conducta social de un agente.
      Sobre los recuerdos: Los recuerdos se instalan en un primer momento en una zona que se llama hipocampo. En esta zona los recuerdos tienen una dúración limitada. El refuerzo de estas conexiones (repaso en los exámenes) o sitauciones en las que nos encontyramos habitualmente, permiten que los recuerdos se desplacen a zonas de la corteza. Ahí las conexiones son más estables y por ello los recuerdos son más estables.
      Gracias por tus comentarios

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  • Jose Luis

    Hola Ana. Vamos por partes. No se trata de utilizar las imágenes cerebrales como prueba. Entre otras cosas, porque por lo que se sabe no podemos detectar en una imagen cerebral lo que ha hecho alguien. Aunque se me ocurre, que quizá activando zonas del hipocampo, el sujeto podría informarnos de algo. No es así, los recuerdos quedan grabados primariamente en el hipocampo, y posteriormente en la corteza, pero se distribuye, y no hay un lugar, un cajón en el que queden almacenados.
    Otra cuestión es que se puedan realizar pruebas para determinar si alguien que comete delitos es un psicópata. En tal caso, una vez resuelto el problema clínico, vendrá el jurídico. ¿es penalmente responsable un enfermo? Para muchos juristas las pruebas del tipo PET no son concluyentes. Creo que tienes contactos con el ámbito jurídico, plantea el tema a ver qué te comentan. Es muy interesante comparar las opiniones de psiquiatras y juristas.
    Lo de predetectar problemas en niños es más complicado. La plasticidad cerebral es un factor muy importante, y por lo tanto, el ambiente puede jugar un papel más determinante de lo que se piensa en la reordenación del cableado cerebral.
    Gracias por tus interesantes comentarios

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  • Ana Béjar Sánchez

    Pero, ¿se podría tomar como pruebas de un delito un escaner cerebral?, y si es así ¿ cómo es que no se hace uno a muchas de las personas que cada día son acusadas de cometer un grave delito, como puede ser un asesinato?
    Si a todos los niños/as de tan poca edad se le realizasen pruebas de este tipo, significaría que tendrían que desarrollar alguno de estos síntomas más tarde, porque de lo contrario a estos se les tacharía de lo que no son para siempre y la sociedad los miraría mal, ¿sería justo arruinar la vida de estas personas por cubrir la posibilidad de que cometiese un crimen más adelante?, ¿sería esta una buena medida preventiva?

    Me ha encantado esta entrada, aunque todas las que he leido en este blog son muy buenas pero esta especialmente me ha gustado pues me interesan bastante estos temas. ENHORABUENA, UN BLOG MAGNÍFICO!!!

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