Do Zombies Dream of Undead Sheep?

En su intento de sobrevivir a la amenaza de los “disidentes” zombis, los protagonistas de la película “Juan de los muertos” (Guión y dirección de Alejandro Brugués) intentan una aproximación al estudio del comportamiento zombi. Han descubierto que los zombis siempre tienen hambre, que comerán cualquier cosa que esté viva, y los clasifican en “liebres” y “tortugas”. Aunque las primeras características no les resultan sorprendentes, al fin y al cabo están en Cuba y sobrevivieron al “periodo especial”, el por qué unos son lentos y otros rápidos es algo de lo que no tienen la menor idea.

k10305La lectura de Do Zombies Dream of Undead Sheep? A Neuroscientific View of the Zombie Brain (Timothy VerstynenBradley Voytek les habría servido de ayuda para comprender que, dependiendo de lo que la infección, o lo que sea, tarde en presentarse, el tiempo en el que un muerto pasa a un estado de no muerto, determinará los daños neuronales que afecten al cerebelo. Así, explica Bradley Voytek, en la película 28 días la transformación en zombi es inmediata, por lo que no hay tiempo para que el daño neuronal se extienda. Por el contrario, en el clásico La noche de los muertos vivientes o en la serie walking dead el tránsito a la no muerte va desde años  a  unos minutos, tiempo suficiente para que la descomposición o la falta de oxígeno afecte al funcionamiento del cerebelo y por lo tanto haya un déficit en el control de la conducta motora. (Entrevista a Bradley Voytek en Rethink Science. World Science Festival)

¿Realmente sueñan los zombis con ovejas no-muertas, de la misma manera que los androides soñaban con ovejas eléctricas?. Los estudios “experimentales” muestran que los zombies tienen desórdenes importantes en su memoria especial y vivencial. Este tipo de memoria se consolida durante el sueño, por lo que ver a un zombi golpear una y otra vez la misma pared y ser incapaces de salir de un pasillo, sería una prueba de que los zombies, si no duermen, al menos si tienen alterados los ciclos del sueño. Bueno, salvo los zombis cubanos, que si dormían

ZombieScienceBrainoftheDeadLogoLHF

Timothy Verstynen es profesor asistente en el Department of Psychology and the Center for the Neural Basis of Cognition en Carnegie Mellon University. Bradley Voytek es profesor asistente del Computational Cognitive Science and Neuroscience en la University of California, San Diego. Ambos pertenecen al Zombie Research Society. Su libro es  es una aproximación didáctica y entretenida al funcionamiento del cerebro y a cuestiones clásicas de la neurociencia, que se enmarca dentro de la tradición por el estudio del zombismo que ya vimos en Zombie Science: Zombie Institute for Theoretical Studies dependiente del Zombie Institute for Theoretical Studies.

 

Introducción  (pdf)

Indice del libro

LIST OF FIGURES vii
PRELUDE SACRIFICES NOT MADE IN VAIN ix
INTRODUCTION
CHAPTER 1 GRAY’S (UNDEAD) ANATOMY 7
CHAPTER 2 DO ZOMBIES DREAM OF UNDEAD SHEEP? 27
CHAPTER 3 THE NEURAL CORRELATES OF LUMBERING 49
CHAPTER 4 HUNGRY, ANGRY, AND STUPID IS NO WAY TO GO THROUGH UNLIFE 66
CHAPTER 5 THERE’S NO CRYING IN THE ZOMBIE APOCALYPSE! 90
CHAPTER 6 TONGUE-TIED AND TWISTED 104
CHAPTER 7 DISENGAGEMENT DEFICIT OF THE DEAD 131
CHAPTER 8 WHOSE UNDEAD FACE IS THIS, ANYWAY? 149
CHAPTER 9 HOW AM I NOT MYSELF? 166
CHAPTER 10 ETERNAL SUNSHINE OF THE UNDEAD MIND 179
CHAPTER 11 FIGHTING THE ZOMBIE APOCALYPSE . . . WITH SCIENCE! 202
ACKNOWLEDGMENTS 231
GLOSSARY 233
INDEX 251

Entradas en el blog Sobre Zombis:

 


Modelos de cerebros en 3D

En esta imagen al microscopio, se pueden ver las neuronas (amarillo) insertadas en la estructura formada por la proteína de seda (Imagen del NIBIB)

En esta imagen al microscopio, se pueden ver las neuronas (amarillo) insertadas en la estructura formada por la proteína de seda (Imagen del NIBIB)

Bioingenieros de  la Universidad de Tufts, del National Institute of Biomedical Imaging and Bioengineering (NIBIB) de Boston, han conseguido crear un soporte biológico que permite implementar neuronas para conseguir áreas cerebrales en 3D.

El uso de placas de Petri para el estudio del funcionamiento de las neuronas y su capacidad para establecer sinapsis, ofrece unos resultados muy limitados debido a que el modelo en 2D que genera no puede representar la complejidad de la organización estructural de las áreas cerebrales. Disponer de un modelo en 3D de áreas del cerebro que refleje la complejidad de las sinapsis y la plasticidad cerebral,  permitiría estudiar el comportamiento de las neuronas de una forma controlada.

El trabajo de investigación, publicado en PNAS,  del equipo de bioingenieros dirigidos por David Kaplan ha conseguido generar una estructura sintética en la que se pueden implementar neuronas que establecen sinapsis creando así un modelo de un cerebro similar al de una rata. Aunque estructuras sintéticas que alojan neuronas ya existían, lo novedoso de esta nueva estructura es que consigue mantenerse viva durante unos dos meses.

La bioestructura es el resultado de combinar dos materiales diferentes. La estructura está compuesta de una proteína de seda que es porosa y  permite “anclar” neuronas. El segundo material es un gel de colágeno que posibilita que los axones lo atraviesen, y de este modo establecer las sinapsis en cualquier dirección, creando de esta forma redes de neuronas similares a las que se encuentran en el tejido cerebral.

Esquema del soporte en el que se insertan las neuronas.

Esquema del soporte en el que se insertan las neuronas. Las neuronas de las ratas se colocan en el anillo de la rosquilla y el axón en el centro atraviesa el gel para crear sinapsis

Ofrecer un soporte en el que insertar neuronas que se mantengan vivas durante un tiempo no es suficiente para estudiar su funcionamiento. Para ello es necesario crear redes de neuronas estratificadas en capas. Estos biomateriales permiten simular el córtex mediante unas rosquillas que se enlazan creando anillos concéntricos a modos de capas corticales. En el hueco interior de estas rosquillas, los axones puedan establecer las sinapsis con las neuronas corticales adyacentes. La combinación de estos biomateriales crea así un ambiente apropiado para la formación de redes neuronales estables.

Este modelo en 3D  va a facilitar el estudio de las lesiones cerebrales, simulando directamente las lesiones y estudiando los cambios electroquímicos que se producen tanto en las neuronas dañadas como en la red que se había formado.

Más información en “Tuft Now


Ciborg: aspectos ético-jurídicos

Quisiera retomar este olvidado blog con una breve reseña que escribí hace ya más de un año para Red Fractal. El tema propuesto para el debate trataba sobre las implicaciones de la introducción de la nanotecnología en el uso de implantes cerebrales. La definición de términos como ‘ciborg’, o la noción de ‘mente extendida’ ya mostraban el potencial filosófico del tema, aunque yo me limité a redactar una breve reseña sobre tres artículos que permiten tener una primera aproximación de las implicaciones éticas y jurídicas del uso de implantes, y de la utilización de la nanotecnología para modificar nuestra arquitectura cerebral y por lo tanto, nuestras capacidades cognitivas.

Los debates y el material que se generó en Red Fractal podéis encontrarlos en estos enlaces

Aspectos éticos y jurídicos sobre el uso de la nanotecnología en la generación de implantes cerebrales

"Los centinelas" Xavier Dorison y Enrique Breccia

“Los centinelas” Xavier Dorison y Enrique Breccia

La creación de organismos cibernéticos abre la posibilidad de crear una realidad en la que la frontera entre lo natural y lo artificial -entre la mente y la máquina- quede diluida. Este escenario será posible mediante el uso de la nanotecnología y el diseño de implantes cerebrales, que permitan la curación de enfermedades y el aumento de las capacidades cognitivas naturales. El uso de esta tecnología genera importantes problemas técnicos, éticos y jurídicos. Sobre estos aspectos voy a citar tres artículos recogidos en Nanotechnology, the Brain, and the Future (Yearbook of Nanotechnology in Society Volume 3, 2013)

  • Adam Keiper (2013) «The Age of Neuroelectronics». Este artículo apareció en en The New Atlantis. A journal of Technology & Society en 2006
  • Berger, F., Gevers, S., Siep, L. y Weltring K. «Ethical, Legal and Social Aspects of Brain-Implants Using Nano-Scale Materials and Techniques» Apareció publicado en NanoEthics 2 (3) 2008
  • Valerye Milleson «Nanotechnology, the Brain, and the Future: Ethical Considerations».

El artículo de  Adam Keiper comienza haciendo un recorrido histórico desde los primeros intentos por vincular los procesos mentales a la actividad cerebral en el siglo XVII, hasta el uso de implantes cerebrales en la actualidad para aumentar las capacidades cognitivas en humanos. El artículo continúa analizando las posibilidades y los problemas que se plantean en el uso de los implantes cerebrales y termina apuntando algunas cuestiones de neuroética al tratar los avances que ofrecen las ingenierías del cerebro en la generación de prótesis neuronales y el impacto que tendrá el uso de esta tecnología en la sociedad.

Los artículos de Francis Berger y de Valerye Milleson se centran en analizar los aspectos jurídicos y las consecuencias sociales que tendría el desarrollo de la nanatoecnología en su intento de generar implantes cerebrales.

Un problema básico que señala Valerye M. es que el uso de nanomateriales puede tener efectos secundarios no deseados sobre las personas y el medio ambiente. Una cuestión clave será, dada la dificultad que existe de experimentar con animales y de proyectar los resultados a humanos, examinar cómo se van a efectuar los experimentos, y cómo se van a establecer las fases de experimentación. En una línea similar Berger plantea aspectos legales que se pueden presentar cuando las personas a las que se les va a realizar un implante no son competentes para dar su consentimiento sobre todos los aspectos que incluye la manipulación del cerebro, entre otras cuestiones porque ni siquiera los propios investigadores conocen el alcance ni las repercusiones de la investigación. En estos casos, los propios pacientes son utilizados como sujetos experimentales.

La cuestión relativa sobre cómo considerar los propios implantes, suscita un debate no solamente jurídico, sino también social puesto que lo que está en juego es el acceso a estos implantes. ¿Deben ser tratados como productos farmacéuticos en el mismo sentido en el que hablamos de medicinas, o deben ser considerados como artefactos? La repuesta a esta cuestión es muy importante pues las normas y reglamentos jurídicos que se aplicarían serían distintos en el caso de que se considerasen a los implantes cerebrales como medicamentos o como artefactos mecánicos.

six_MillionValerye Mileson comienza destacando que aunque existen problemas a la hora de establecer criterios de demarcación sobre qué son “problemas éticos” en el campo de la tecnología, si se acepta que la nanotecnología tendrá un impacto decisivo en temas relacionados con la economía, el medio ambiente, la salud, la educación, la privacidad, la seguridad y la identidad de los sujetos, entonces no hay duda de que la ética, la moral y la filosofía deben dar respuesta a estos problemas.

Desde el punto de vista ético, tanto el artículo de Valerye M. como el de Berger destacan los problemas que se pueden presentar cuando el uso de implantes cerebrales afecten a la identidad de las personas y a los posibles cambios en su persona. El uso de implantes mediante nanotecnología puede servir para aumentar las capacidades cognitivas de personas más allá de lo que requiere su uso médico para sanar deficiencias o aumentando sus capacidades por encima de lo que serían niveles normales. Esta situación genera problemas éticos relacionados con la igualdad de oportunidades y la posibilidad de que la especie humana pueda escindirse en personas con altas cualidades cognitivas adquiridas artificialmente y aquellos grupos sociales que quedarán al margen –voluntariamente o no- de uso de estas tecnologías.

La posibilidad de suplantar procesos cognitivos mediante el implante de prótesis cerebrales tiene una repercusión importante en la Filosofía de la mente y en el intento de superar el debate entre las diversas formas de dualismo y las variedades de fisicalismo más o menos reduccionista. Por otro lado, la imagen tradicional de la mente humana vinculada a la metáfora del ordenador y desarrollada por la Teoría Representacional de la Mente, queda en entredicho si aceptamos que en la relación entre los circuitos neuronales artificiales y los naturales no interviene “lenguaje de programación” alguno, y es problemático sostener una teoría representacional de la mente, al menos tal y como esta se entienden tradicionalmente en filosofía. Pero esto son otras cuestiones.

Algunas cuestiones tratadas en este blog:

Yo, mi smartphone, y yo mismo


La psicología como ciencia y el criterio de demarcación de Fox Mulder

Como cada año, el modesto club de esgrima al que me honra pertenecer se reúne para planificar la nueva temporada. Al conjunto de buenas intenciones (mejorar los entrenamientos y nuestra forma física) se une la promesa de asistir a todas las pruebas que la federación convoque en la comunidad autónoma. ¿Lo que nosotros hacemos en nuestro club, cuando vamos a una competición, es lo mismo que hace Nikolai Novosjolor, medalla de oro en el último campeonato del mundo celebrado en Budapest?. Evidentemente no.

Gentileza de la Televisión Bolivariana. Ahí es nada

Pues bien,  para muchos científicos/as, especialmente aquellos que se agrupan en lo que de una forma muy vaga se suele llamar “ciencias duras”, y también para muchos filósofos/as, la situación de la Psicología es muy parecida a la nuestra. Algo similar a lo que practica el actual campeón del mundo de espada hacemos en nuestro club, pero sólo algo remotamente parecido.  También la actividad de investigación que se desarrolla en el campo de la Psicología guarda algún parecido con la actividad que se desarrolla en Física, Química o Biología, pero digamos que sólo guardan, como diría Wittgenstein, un cierto ‘aire de familia’.

La crítica a la Psicología como disciplina científica viene de lejos, al menos desde que a S. Freud se le ocurrió decir que la psicología que él practicaba era una ciencia de la mente. Recientemente hemos vuelto a ver esos ataques centrados en la dificultad que tendría la psicología para ingresar en el prestigioso club de las ciencias.  El microbiólogo y editor de Real Clear Science, Alex B. Berezow, publico en Los Angeles Times (julio 2012) un controvertido artículo titulado  “Why psichology isn’t science” en el que señalaba los cinco requisitos básicos que debe cumplir toda aquella disciplina que quiera ser tratada como científica, y que a su juicio no reúne la psicología. Básicamente estos requisitos serían los siguientes:

  • Disponer de una terminología definida
  • Esta terminología debe incluir términos que sean cuantificables
  • Establecer unas condiciones experimentales controladas
  • En estas condiciones experimentales juega un papel fundamental la reproducibilidad de los experimentos diseñados
  • Capacidad para hacer predicciones y establecer pruebas fiables.

En su artículo, Berezow toma como ejemplo de investigación en psicología los estudios sobre las emociones y en concreto sobre la felicidad. Evidentemente, este tipo de estudios no pueden cumplir con los dos primeros requisitos, y de ahí que les resulte a los “investigadores” especialmente difícil cumplir con el resto. Como resultado, la psicología no puede aportar predicciones que sea útiles.

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Berezow reconoce que no toda la investigación que se realiza en psicología se corresponde con este tipo de trabajos. Sin embargo, lo que está en juego es algo bastante serio que tiene que ver con los criterios de demarcación de lo que debe ser la práctica científica. Si los criterios que definen lo que es la actividad científica son tan laxos como para incluir este tipo de investigaciones, pensemos en lo que se hizo en el psicoanálisis o las interpretaciones que hicieron tipos como Lacan, Deleuze y toda su troupe, entonces ciencia es todo, y este pancientificismo colocaría en el mismo club a la astronomía y a la astrología.

En filosofía, quizá el ataque más virulentos a la psicología, o a lo que se conoce como psicología pop, esto es, el intento de explicar el comportamiento humano a partir del análisis lingüístico de las actitudes proposicionales mediante las que se expresan  las intenciones, deseos y creencias de los sujetos, lo encontremos en la obra de Paul y Patricia Churchland y su Materialismo Eliminativo.

«La tesis de que nuestra concepción de sentido común acerca de los fenómenos psicológicos constituye una teoría radicalmente falsa, una teoría tan esencialmente defectuosa que tanto los principios como la ontología de esa teoría serán eventualmente desplazados, más que reducidos con fluidez, por una neurociencia completa» (Churchland, P.M. 1995, p. 43). «El materialismo eliminativo y las actitudes proposicionales». 

Lo que tal reducción implicaría es la sustitución de la descripción tradicional realizada por la Psicología Pop de los eventos mentales por una descripción de acuerdo con los resultados obtenidos por las neurociencias, y esto tendría como resultado no sólo la eliminación del lenguaje tradicional de la Psicología Pop y su sustitución por el lenguaje propio de las neurociencias, sino que también  una reducción ontológica en la cual desaparecen los objetos y eventos que caracterizan al marco tradicional de la Psicología.

La falta de rigor científico de la que se acusa a la psicología no es algo nuevo y exclusivo de esta disciplina. Críticas similares se han realizado a las ciencias sociales, a la Economía y a la Sociología. La incapacidad predictiva de la economía se está haciendo patente en estos momentos de crisis, hasta el extremo de que se suele hablar de la economía como una “ciencia forense” que se limita a explicar las cusas por las que ha muerto el paciente, pero es incapaz de predecir su evolución y mucho menos aportar una cura.

Ashutosh Jogalekar ha escrito recientemente  «Is psychology a “real” science? Does it really matter?»   (Scientifc American. Agosto, 2013) que estas críticas son excesivas. Al fin y al cabo, la psicología es una disciplina joven si la comparamos con la física o la química, y todas han pasado por una adolescencia más o menos conflictiva. En química, nos dice, se utilizan  conceptos como ‘aromaticidad’, ‘polarizabilidad’ o ‘diversidad química’ que son difícilmente cuantificables. El problema no reside tanto en la posibilidad de cuantificar los conceptos que intervienen en una teoría (Modelos Teóricos, conjunto base y Modelos potenciales de la teoría, si queremos usar la terminología estructuralista), sino más bien en determinar si la disciplina en concreto es capaz de proporcionar definiciones operacionales “semicuantificables” que sean consistentes dentro de la teoría, y que sean útiles para hacer predicciones comprobables.

En un sentido muy similar en «“Is Psychology Science?” Is the wrong question» (Neuroskeptic. 19 de Agosto 2013) se nos advierte que no estamos haciendo la pregunta adecuada. La cuestión no es si una disciplina hace uso de una determinada metodología, o si utiliza determinadas herramientas de otros campos de la ciencia, por ejemplo de las Matemáticas, para hacer predicciones. Los científicos/as han venido adaptando sus prácticas y su metodología a la naturaleza de aquello que estudian.

 

No es correcto distinguir entre ciencia y lo que no es ciencia, Lo correcto es admitir que todas las disciplinas contribuyen de algún modo al conocimiento, y que algún subgrupo de estas disciplinas forman lo que denominamos ciencia

“Is Psychology Science?” Is The Wrong Question

Lo realmente importante es delimitar qué prácticas nos proporcionan un conocimiento verdadero y fiable.

Claro que sostener que la ciencia tiene como objeto la búsqueda de la verdad en su sentido más platónico-fregeano, no es decir gran cosa, y hace depender a la ciencia de un concepto tan problemático como es el concepto de’ verdad’. Esta idea de que existe un mundo verdadero ahí fuera  nos recuerda a la máxima del agente Fox Mulder “the truth is out there”. La misión de la ciencia sería descubrir las verdades, como expuso Newton en su autobiografía, a modo del joven que, escudriñando la orilla encuentra de vez en cuando un guijarro llamativo, mientras el “gran océano de la verdad” está frente a él.

La imagen puede resultar más o menos seductora, pero el concepto de verdad es tan escurridizo como el gato de Cheschire.

Claro que también podemos hacerle caso a Woody Allen: 

«_ Oh Kaiser, podemos escaparnos juntos, lejos de aquí. Sólo nosotros dos. Podríamos olvidar la filosofía ciencia. Establecernos en algún lugar y, tal vez, más tarde dedicarnos a la semántica» (“Para acabar con las novelas policiacas. El gran jefe”. Como acabar de una vez por todas con la cultura

[en el texto original la frase es “podríamos olvidar la filosofía”]

gato analogia

 


Pepsi o Coca-Cola. Aspectos epistémicos y éticos del neuromarketing

Todo comenzó con una pregunta trivial ¿Pepsi o Coca-Cola?.  En el año 2004 McCule (McClure et al. (2004). Neural correlates of behavioral preference for culturally familiar drinks. Neuron, 44, 379-389).publica un trabajo en el que se estudian los procesos cognitivos que están detrás de una decisión aparentemente tan simple como la elección entre dos refrescos. El trabajo se realizó sobre más de sesenta sujetos a los que se dividió en tres grupos. Al primer grupo se le da a elegir entre dos refrescos de marcas distintas y tienen que decidir cuál prefieren. A los sujetos de este grupo no se les ofrece ninguna indicación de la marca comercial de los dos conocidos refrescos. Al segundo grupo se le ofrecen dos refrescos idénticos, de la marca Coca-Cola y tan sólo en una de las muestras se indica la marca. En el tercer grupo la situación es idéntica a la del segundo, sólo que en este caso las muestras correspondían a la marca de refrescos Pepsi, y en una de las muestras sí aparecía el indicativo de la marca. Durante las catas a los sujetos se les tomaban datos de la actividad cerebral mediante resonancia magnética funciona (fMRI)

Los resultados de la prueba ya han pasado a la historia del marketing. En la prueba a ciegas la selección de los refrescos se decantaba levemente por encima del 50% hacia Pepsi. Sin embargo, cuando los sujetos conocían la marca, se producía un fuerte sesgos hacia Coca-Cola. Lo que muestra los datos recogidos por la fMRI es que en las catas a ciegas se activaba la zona ventromedial del lóbulo frontal, que es una zona que interviene en la toma de decisiones, mientras que en las catas con los indicativos de la marca de refrescos se activaban la corteza dorsolateral  prefrontal y el hipocampo, lo que sugiere que, en estos casos, en la decisión intervienen factores relacionados con la memoria y las vivencias asociadas a la marca que con los gustos sobre los refrescos. Evidentemente Pepsi debía de cambiar toda su estrategia de marketing.

La toma de decisiones no es un proceso meramente racional en el que no intervienen aspectos emocionales asociados a recuerdos más o menos conscientes de nuestras vivencias. Las agencias de publicidad conocen esto y las empresas dedican grandes cantidades de recursos a desarrollar estrategias de marketing que les permitan situarse en los mercados.

El uso de técnicas de imaginería cerebral para conocer los correlatos neuronales y los procesos cerebrales que aparecen involucrados en la toma de decisiones de los consumidores, es lo que se conoce como neuromarketing. En este sentido, el neuromarketing tiene los mismos objetivos que el marketing tradicional, esto es, comprender, explicar y predecir las conductas de grupos, individuos u organizaciones que sean relevantes para los estudios de mercado. Lo que añade el prefijo ‘neuro’ es el uso de técnicas experimentales y herramientas propias del campo de las neurociencias para obtener información sobre los procesos cerebrales de los consumidores, dejando a un lado la información subjetiva que manifiestan los sujetos cuando se les someten a las pruebas.

Los primeros trabajos en los que se vinculan las conductas y actitudes de los sujetos frente a la publicidad con la actividad cerebral aparecen publicados en 1984 ( Stewart, D.W. «Physiological measurement of advertising effect: an unfulfilled promise» Psychol. Market, 1, 43-48 y Weinstein et al. «Brain wave analysis in advertising research» Psychol. Market, 1, 83-96)

En 2002 se crea Brighthouse Institute for Thought Sciences, la primera compañía dedicada al neuromarketing asociada a la Emory University que, de forma un tan tanto polémica, proporcionaba investigadores y facilitaba el uso de fMRI. Es en octubre de ese mismo año cuando el profesor Ale Smits de la Eramus University of Rotterdam introduce el término “neuromarketing”. En la actualidad existen universidades que cuentan con departamento específicos de neuromarketing. El septiembre de 2003 la revista Forbes dedica su portada a un artículo firmado por Melanie Wells y el término se populariza. En 2012 se funda Neuromarketing Science & Business Association. (NMSBA) con sede en Holanda.

Las técnicas y herramientas para medir las respuestas cerebrales y fisiológicas en las pruebas que se realizan en neuromarketing son:

  • Encefalografía (EEG)
  • Resonancia Mágnetica Funcional (fMRI)Magnetoencefalografía (MEG)
  • Tomografía de Emisión de Positrones (PET)
  • Seguimiento ocular (Eye Tracking)
  • Respuesta galvánica de la piel
  • Electromiografía (EMG)
  • Ritmo cardíaco

Veamos cómo funciona. Mediante una técnica que se conoce como neuro-trace con la que, haciendo uso de EEG, Electromiografía y la respuesta galvánica de la piel, se intenta medir aspectos relacionados con el índice de respuesta emocional ante los anuncios y el índice de respuesta cognitiva o nivel de atención que el sujeto presta ante un anuncio, se analizaron distintas versiones del anuncio del televisor Sony Bravia.

El índice de respuesta emocional ante el anuncio muestra unos picos de atención que coinciden con la presentación en el anuncio de unos estímulos visuales. La rana cruzando la calle es un estímulo que provoca una “reacción positiva” y que va a desencadenar otros picos de atención hasta que aparece el segundo estímulo, el logotipo de la marca con el slogan del producto.

(fuente de las imágenes meuromarca)

Para comprobar la relación entre la presentación del primer estímulo visual y las respuestas emocionales, se presentó un segundo anuncio en el que se había suprimido al escena de la rana. Los resultados fueron una disminución de la reacción positiva inicial, pero también una disminución de la atención y de la respuesta emocional ante la aparición del segundo estímulo con el slogan y la marca del producto.En este caso, el neuromarketing ayuda a comprender los elementos de la campaña publicitaria que ayudan a que el anuncio sea más eficaz.

¿Hasta qué punto las empresas deben tomarse estos trabajos en serio? En 2012 la empresa Innerscope Research realizó una prueba a más de 1000 voluntarios a los que se les mostraban 40 tráiler de películas y se medía la frecuencia cardiaca, la respiración, el sudor, respuesta motoras y movimiento ocular. El objetivo era medir la respuesta emocional que generan el tráiler  y predecir los éxitos de taquilla de las películas. El resultado del trabajo estimaba que cuando la respuesta emocional de un tráiler estaba por debajo de un umbral-65 la recaudación en taquilla sería inferior a 10 millones de dólares el fin de semana del estreno; mientras que si la respuesta emocional era superior a 80, la taquilla ascendería a los 20 millones el primer fin de semana. Al parecer las empresas de Hollywood sí se han tomado muy en serio estos trabajos.

Si se piensa que el neuromarketing es algo más que el uso de técnicas para medir el impacto que la publicidad tiene sobre nuestro cerebro con vistas a aumentar las ventas de un producto, entonces sí es posible generar líneas de investigación que aporten conocimiento sobre los procesos cerebrales involucrados en la toma de decisiones y las formas de comportamiento de las sociedades contemporáneas. En el artículo «What is ‘neuromarketing’? A discussion and agenda for future research» (Nick Lee et al. 2007. Internationa Hournal of Psychophysiology 63, 199-204) se presentan una serie de direcciones de investigación relacionadas con el estudio de la confianza que los consumidores tienen ante las marcas. No sólo se trata de estudiar la fidelidad que los consumidores pueden tener ante una determinada marca de un producto comercial, se trataría de estudiar cuestiones tan  interesantes como la confianza que pueden ejercer organizaciones sociales, ONGs o partidos políticos. En el campo de la publicidad las ONG cada vez están presentes con campañas muy agresivas en determinadas épocas del año. También se puede estudiar la confianza que ejercen marcas políticas o si la confianza que se tiene en una organización se transmite a los representantes de esa organización.

Es interesante estudiar cómo surge la confianza. Si los procesos involucrados son los mismos ante una marca comercial que ante la presencia de un amigo o de un familiar. También, relacionado con el tema de la confianza y como un factor fundamental de la economía y de las transacciones sociales está el tema de la negociación. Los estudios con fMRI muestran que en procesos de negociación, aquellas personas que tienden a cooperar y al intercambio son personas que generar una alta actividad en áreas asociadas a la comprensión y la proyección de estados intencionales sobre los demás.

Estas investigaciones pueden proporcionar herramientas muy potentes a las empresas que se dedican al marketing y a la publicidad. Los estudios sobre el impacto que los precios tienen sobre el consumo y la conducta de los consumidores, o el estudio sobre cómo se procesa información numérica, pueden aportar información que sea útil para el conocimiento de los mecanismos involucrados en el tratamiento de información muy específica y incluso proteger a los consumidores sobre técnicas de manipulación en el etiquetado de los precios.

La investigación en neuromarketing podría aportar información muy valiosa para comprender conductas adictivas o las conductas que presentan los consumidores compulsivos.

ponencia sobre neuromarketing de Mónica Deza, Vicepresidenta de McCann WorldGroup para The Future of Advertising

Aspectos epistémicos y éticos del neuromarketing.

En 2007 UCLA presentó un trabajo (“This Is Your Brain on Politics” New York Times 11 de noviembre 2007 )en el que se analizaban las reaciones cerebrales de distintas personas ante las imágenes de candidatos presidenciales. Entre las conclusiones del trabajo, se destacaba, por ejemplo, que las mujeres no solían mostrar actividad ante partidos, pero sí ante candidatos individuales. También se puede saber las áreas que se activan ante una imagen de un político o cómo reaccionan hombres y mujeres ante una misma imagen o una determinada palabra (‘demócrata’ vs ‘republicano’). Esta información puede ser muy útil para los responsables de las campañas electorales.

Este trabajo fue muy cuestionado y generó una gran polémica no sólo por los aspectos éticos implicados, sino también por la metodología y el alcance de los trabajos presentados.

Las personas pueden razonablemente mostrar preocupación ante la posibilidad de que los estudios en neurociencias en general y en neuromarketing en particular, puedan poner en peligro su privacidad. Este estudio sugiere que es posible conocer las opiniones políticas o la intención de voto de las personas.

Emily R. Murphy (Murphy et al. 2008 «Neuroethics of neuromarketing» Journal of Consumer Behavior, 7: 293-302) es favorable al establecimiento de controles y límites en las investigaciones en neuromarketing. Estos controles tendrían como objetivo preservar a aquellos colectivos más vulnerables, personas con daños cerebrales o trastornos psíquicos, menores, o colectivos que por cualquier motivo deban ser protegidos legalmente, de prácticas que pongan en riesgo su privacidad. También habría que incluir en estos grupos a los sujetos que se presentan como voluntarios a las pruebas y test que realizan las empresas de neuromarketing. En la actualidad no existen protocolos de investigación que garanticen los derechos de los sujetos experimentales ni de lo que las empresas privadas hacen con la información que obtienen.

El artículo mencionado también generó una polémica de carácter epistemológico relacionada con la metodología y el uso de las técnicas empleadas en las investigaciones en neuromarketing.

Las empresas que financian las investigaciones en neuromarketing no proporcionan mucha información ni sobre la metodología empleada ni sobre los resultados obtenidos, de esta manera eluden los controles y protocolos establecidos en cualquier investigación. La publicidad y la presentación de las investigaciones a la comunidad científica es la única garantía de que los trabajos están sometidos a controles y a procesos habituales de falsación.

A la falta de control sobre lo que las empresas privadas realizan, se unen las críticas que algunas organizaciones de consumidores han realizado sobre el hecho de que las universidades pongan a disposición de empresas privadas sus recursos técnicos y académicos sin que esos trabajos se lleguen a hacer públicos.

Por otro lado, las empresas suelen presentar sus trabajos acompañados de mucho fuego artificial en sus páginas web y suelen utilizar procedimientos de marketing para anunciar sus servicios en lugar de atender a los protocolos de control científico. Suele ser habitual encontrar expresiones tan poco realistas como “medimos lo que los consumidores realmente sienten y piensan”.  Este tipo de procedimientos pueden generar desconfianza de la población ante los estudios en neurociencias y pueden minar la confianza que la comunidad científica tenga ante las neurociencias. Esta tendencia a simplificar y a presentar de forma simplona lo que son complejos procesos cerebrales puede ser el resultado de una tendencia o moda hacia la “folk neurosciencie”  (“neurociencia popular”)  (“Our brains, and how they’re not as simple as we think”. Vaughan Bell The Guardian Neuroscience. Sunday 3 March 2013) en la que se simplifican y se distorsionan los trabajos y resultados que se realizan en neurociencia.


El amor, un Desorden Obsesivo Compulsivo

Cuando alguien acampa en tu cabeza

y, con todo, en este trance
en el vuelo quedé falto;
mas el amor fue tan alto,
que le di a la caza alcance
(San Juan de la Cruz)

Mucho se ha escrito, dicho y cantado sobre el amor sin que filósofos, poetas, antropólogos y eruditos varios hayan podido llegar a un acuerdo sobre qué es. A mí me gusta la definición que ofrece la antropóloga Helen Fisher, profesora de del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers y autora del libro Why Him? Why Her?: Finding Real Love By Understanding Your Personality Typel amor sucede cuando “alguien acampa en tu cabeza”.

La Resonancia Magnética Funcional ha permitido a Fischer obtener imágenes cerebrales de voluntarios/as que se encuentran, según sus testimonios, en diferentes estados amorosos. La idea que se deriva de sus investigaciones es que el amor tiene su comienzo mucho antes de que alguien llegue a instalar su tienda de campaña en nuestra cabeza.

En un primer momento existe en cada uno de nosotros un instinto primario de la búsqueda de placer sexual y de encontrar una pareja. En esta etapa el deseo está ligado a los niveles de tetosterona en sangre. Tanto los hombres como las mujeres tienden a aumentar su actividad sexual cuando aumenta el nivel de tetosterona. Existe un grupo de células del hipotálamo llamado INAH3 (núcleo intersticial del hipotálamo anterior número 3) que está más desarrollado en los cerebros masculinos y que  es responsable de la recaptación de tetosterona.

El nivel de excitación de un sujeto cuando se le muestran imágenes de contenido sexual explícito  muestra un aumento de actividad del córtex cingulado anterior, un área relacionada con la fijación de la atención. El lóbulo frontal juega un papel fundamental tanto en la elaboración de ideas abstractas como en la conducta sexual que manifiestan las personas. Los daños en el lóbulo frontal dan lugar a extraños comportamientos sexuales como la erotomanía, una obsesión delirante que lleva a pensar a las personas que la padecen que otra persona, generalmente alguien famoso, está enamorada de ellos. También Oliver Sacks nos cuenta el caso de Natacha K. que ha sus 87 años, tras reaparecer una infección de espiroquetas de neurosífilis que había permanecido latente durante más de setenta años, empezó a mostrar una conducta desinhibida y según sus propias palabras se encontraba “retozona”.

Las áreas del lóbulo temporal próximas al lóbulo frontal también están involucradas en la función sexual. Lesiones en esta zona  próximas a la amígdala provocan el conocido como síndrome de Kluver-Bucy. En estos casos, el paciente  tiende a llevarse cualquier objeto a la boca o intenta tener relaciones sexuales con cualquier cosa. Una posible causa de este tipo de síndromes es que las lesiones corticales de esta zona impiden que se produzca una inhibición del núcleo ventromedial produciendo una necesidad continua de comer y de mantener relaciones sexuales a toda costa. La incapacidad de discriminar con qué se copula podría estar ligada a la incapacidad para reconocer categorías de objetos, función también localizada en el lóbulo temporal.

Putamen

Putamen

En los trabajos realizados por Bartels y Zeki del University College de Londres («The neural basis of romantic love» NeuroReport, nº 11. 2000) se estudian los correlatos neuronales que existen en el “amor romántico”. En personas a las que se les mostraba el rostro de la persona amada se activaban áreas específicas que no aparecen involucradas en tareas de reconocimiento de rostros. Estas áreas incluían la ínsula, el núcleo caudado, el putamen y el cerebelo, áreas relacionadas con la coordinación de movimientos y sensaciones.

área tegmental ventral

Una réplica de estos trabajos coordinada por Lucy Brown del College of Medicine Albert Einstein detectó que en aquellas personas que se encontraban en una fase primaria del amor, aproximadamente algo más de un año de relación, también registraba una intensa actividad el área tegmental ventral, (VTA)que es un área vinculada a sensaciones de placer que también se activan con el consumo de cocaína y de heroína.

Cuando zarpa, el amor navego a ciegas

En una segunda fase del amor, la que se conoce como amor romántico y se corresponde con lo que se suele entender por “estar enamorado”, los sujetos manifiestan una clara “atracción sexual selectiva”.

Efectivamente Kamela tiene razón, cuando zarpa el amor, navego a ciegas (un mínimo de pudor me impide poner el video). Las características propias de esta fase del amor coinciden con los síntomas de un Desorden Obsesivo Compulsivo (DOC), en el que los sujetos no parecen responder a criterios racionales de comportamiento. Las personas que padecen un DOC tienden a comportarse de manera irracional y con conductas repetitivas. En esta fase de enamoramiento, las personas persiguen de forma obsesiva a la pareja, alteran su comportamiento habitual mostrando insomnio, taquicardias,  (130 pulsaciones por minuto); se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular y se produce también un aumento de los glóbulos rojos. Es común la falta de apetito, la dificultad para mantener la concentración, y lo que puede ser más peligroso, una total idealización de la persona amada que les lleva a tener una representación de la misma totalmente distorsionada.

Las emociones y sensaciones que se producen en esta fase del amor son más fuertes que las que se dan en la primera, al fin y al cabo, dice Fischer, nadie se suicida por un intento fallido de llevar a la cama a otra persona. Lo característico de esta fase romántica del amor es el aumento de placer y de la motivación para estar con la persona amada, y el profundo sentimiento de tristeza que se produce ante su ausencia.

Las sensaciones de euforia que se producen en los primeros periodos de esta fase –el “aquí te pillo y aquí te mato”- están ligadas a la combinación de dos agentes bastante “peligrosos”, la feniletilamina, un compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas, y la dopamina. La dopamina está ligada al placer y a los sistemas de recompensa y motivación del cerebro.

Por cierto, la feniletilamina se encuentra en el chocolate, y esto ha llevado a algunos investigadores a sugerir que el alto consumo de chocolate sería un modo de combatir la abstinencia.

Fundamental en todo este proceso es el papel que juegan la oxitocina y la vasopresina. La oxitocina es segregada por la glándula pituittaria , estimula la contración de útero, lo que viene muy bien para el parto y también para las relaciones sexuales. La vasopresina es un antidiurético y controla el volumen y la presión en la sangre. Esta sustancia es fundamental para el mantenimiento de la memoria y se usa como un estimulador de la cognición. Dado el papel que la vasopresina y la oxitocina juegan tanto en proporcionar una sensación de bienestar como en el reconocimiento, parece normal que estén vinculadas a la fidelidad y al reforzamiento de los lazos amorosos entre los amantes.

Los trabajos realizados por Larry Young de la universidad de Emory con unas familias de topos que muestran conductas muy diferentes con sus parejas y con su prole, han permitido vincular la presencia de vasopresina en las relaciones estables en una pareja. El microtus ochrogaster o topillo de la pradera tiene el comportamiento sexual de Michael Landon en la Casa de la Pradera. Se mantienen monógamos durante su vida e incluso no vuelve a encontrar pareja aunque enviuden. También son colaboradores y se preocupan del mantenimiento de la prole. Por el contrario, sus primos los topillos de la montaña (microtus montanus), mantienen una vida disoluta en lo que respecta a sus relaciones de pareja y no se preocupan de sus descendientes. Al parecer, es la vasopresina la que determina la vida sexual de los topillos. Un gen es responsable de generar el neuroreceptor de la vasopresina, así que aquellos topillos que tienen ese gen fabrican el neuroreceptor en las cantidades apropiadas, y como consecuencia sus portadores son fieles hasta que la muerte los separa. Cuando a una hembra de topillos de la pradera se le inyecta una fuerte dosis de oxitocina establece una relación con el topillo que se encuentre más próximo.

Los trabajos publicados en 2005 (Kosfeld, Heinrischs, Zak, Fischbacher y Fehr«Oxytocin increases trust in humans» . Nature (435) relacionan un incremento en los niveles de oxitocina con la capacidad de las personas para asumir riesgos sociales y el aumento en la confianza interpersonal. Efectivamente, como todos vosotros estáis pensando, esto se puede comercializar. El Enhanced Liquid Trust se vende (desconozco sus efectos) como un “regulador de la atmosfera que nos rodea” con el objeto de mejorar nuestras expectativas de éxito social.

En un trabajo muy similar, la doctora Donatella Marazziti, psiquiatra de la universidad de Piza, buscó parejas que estuviesen enamoradas en un periodo de seis meses, pero que no hubiesen mantenido relaciones sexuales. Misteriosamente encontró a los sujetos experimentales (17 mujeres y 3 hombres) y les midió los niveles de serotonina en sangre. El análisis mostró un nivel de serotonina un 40% más bajo que en las personas que formaban el grupo control, personas que ni estaban enamoradas ni padecían un DOC, de ahí que se pueda afirmar que el amor produce locura, pero sólo temporal.

L is for the way you look at me
O is for the only one I see
V is very, very extraordinary
E is even more than anyone that you adore and

La locura del amor por suerte es temporal, y en un periodo de un año, año y medio, el coctel químico vuelve a los niveles aceptables. No podemos estar toda la vida navegando a ciegas, además es necesario desplazar la atención hacia los resultados del amor, no podemos estar cambiando pañales, dado biberones cada tres horas, lavando ropa y jugando, si tenemos todas nuestras energías y potencialidades dedicadas a los lances amorosos.

La última fase del amor es quizá la más curiosa. En esta fase, se sustituye la pasión por el compañerismo, el afecto y el apoyo mutuo. Arthur Sazbo ha realizado un estudio en el que se afirma que los hombres que se despiden de sus esposas por la mañana con un beso ganan entre un 20% y un 30% más, pierden menos días de trabajo y viven cinco años más.

Aunque también se vincula esta fase con un proceso de autoaceptación. Los trabajos de Lisa DeBruine permitían simular un juego en el que las personas podían compartir su dinero con personas desconocidas a las que sólo les veían las caras a través del ordenador. Lo interesante es que detrás del ordenador no había otras personas. La imagen de los supuestos compañeros era generada por un ordenador a partir de los rasgos de los sujetos experimentales. Las personas sólo compartían su dinero con aquellas imágenes cuyos rasgos eran similares a los suyos.


Spaun, un cerebro virtual que genera representaciones

No sé si el mundo es voluntad, pero sí que es representación. Aclarar qué es una representación o cómo la mente construye representaciones del mundo es uno de los problemas fundamentales en la Filosofía de la mente, incluso para aquellos que se declaran abiertamente antirrepresentacionalistas.

Chris Eliamisth

Chris Eliamisth

El carácter interdisciplinar de las neurociencias y de la filosofía de la mente o de la neurofilosofía se muestra precisamente cuando se abordan estos problemas. El equipo de investigadores del Centre for Theoretical Neuroscience de la Universidad de Waterloo en Canadá dirigido por Chris Eliasmith acaba de publicar una investigación (Science. 30 Noviembre, 2012 Vol 338) en la que mediante el diseño de un modelo virtual de un cerebro capaz de realizar tareas que requieren del uso de representaciones, se pueden empezar a analizar estas viejas cuestiones desde la nueva perspectiva que ofrece la Neurosemántica.

El modelo virtual de cerebro se llama “Spaun” (Semantic Pointer Architecture Unified Network) y en términos muy generales se presenta como una contribución más al intento de ofrecer una explicación de la conducta humana en términos neurobiológicos. Desde una perspectiva filosófica el proyecto encajaría dentro de una explicación naturalista, de carácter fisicalista, del contenido representacional.

El modelo en cuestión dispone de 2,5 millones de neuronas virtuales y utiliza las herramientas conceptuales y matemáticas que ofrece la Teoría de Sistemas Dinámicos para simular tareas propias de la cognición que integren las restricciones que tienen los sistemas biológicos reales. En definitiva, no se trata de crear un modelo artificial abstracto, sino de diseñar un modelo que explique y simule la actividad que genera un cerebro. Para ello Spaun incorpora en su diseño las estructuras anatómicas del cerebro y los mecanismos de disparo propios de las neuronas.

Spaun es un indicador semántico (semantic pointer) que realiza representaciones en un espacio n-dimensional mediante un método basado en un proceso de compresión y descompresión. En un espacio semántico n-dimensional, como los que se encuentra descritos en los ya clásicos trabajos de Paul y Patricia Churchalnd, una representación es un vector que indica un punto en ese espacio, de manera que, por ejemplo, aquellas representaciones que tengan un significado parecido, ocuparán lugares muy próximos dentro de ese espacio semántico. El significado de una representación vendría dado por su vector de activación correspondiente. Lo que la Teoría de Sistemas Dinámicos (TSD) añade es la posibilidad de estudiar cómo evolucionan los espacios a través del tiempo.

La TSD considera a los agentes cognitivos como un único sistema integrado compuesto por cerebro, cuerpo y entorno. De esta manera los modelos teóricos que se desarrollan pueden ser estudiados teniendo en cuenta las limitaciones que supone tratar con sistemas biológicos reales, superando así los problemas que presentan los modelos estrictamente computacionales o simbólicos presos todavía de un esquema cartesiano que escinde al sujeto de su medio.

Arquitectura funcional de Spaun. Crédito. C. Eliasmith at al. Science (2012)

La descripción de Spaun se hace desde una doble perspectiva. De un lado tenemos la estructura anatómica del modelo. Esta estructura se corresponde con el modelo anatómico que se define a partir del estudio de las áreas cerebrales y de las propiedades específicas de las poblaciones de neuronas. De otro, se dispone de una descripción funcional del modelo que incluye las funciones que puede realizar el sistema y que se corresponden con las áreas anatómicas descritas. Así, por ejemplo, el área visual se estructura en capas jerarquizadas que permiten recibir las señales del entorno y enviarlas a través del sistema representando patrones espaciales. Cada capa recoge las señales que recibe de la capa anterior, las agrupa y las envía al siguiente nivel simulando las funciones de las capas visuales del cerebro, del córtex visual estriado y del córtex visual interior en el que finalmente se produce la representación de objetos complejos.

Credito. C. Eliasmith et al. Science

Funcionalmente Spaun se organiza en cinco subsistemas que incluyen desde un sistema visual capaz de codificar y decodificar entradas de señales hasta un sistema motor de salida que permite dar una respuesta mediante un brazo articulado virtual.

Para comprender como Spaun puede generar una representación hay que entender el funcionamiento de NEF. NEF (Neural Engineering Framework) es una teoría aplicable a sistemas neurobiológicos que permite entender las representaciones como procesos de codificación no lineal y decodificación lineal de disparo de neuronas. Los procesos dinámicos que caracterizan las representaciones son tratados mediante un conjunto de herramientas matemáticas desarrolladas en la década de los 60 para describir el comportamiento de sistemas físicos complejos. La conducta de los sistemas físicos puede ser descrita a partir de ecuaciones diferenciales que se construyen sobre el valor que van tomando un conjunto de variables.

El funcionamiento de la Teoría Control para describir el comportamiento de un sistema físico queda recogido en el siguiente esquema

NEF

NEF (Eliasmith C. , 2009 y (Eliasmith, C. y Anderson, C. H., 2003)

El vector x(t) reúne las variables que describen el estado del sistema a partir de las entradas que recibe en un tiempo dado. Estas entradas se representan mediante el vector u(t) que también se usa para determinar las salidas futuras que el sistema ofrece (vector y(t)). Las matrices B, A, C y D actúan sobre cada uno de los vectores y ayudan a definir la conducta del sistema mediante la función de transferencia que realiza la integral o.

El modelo NEF puede ser modificado para que incorpore aspectos propios de la dinámica interna de las poblaciones de neuronas. La idea central es que un grupo de disparos de neuronas puede representar un vector en un espacio en un tiempo dado y que las conexiones entre un grupo de neuronas pueden computar las funciones de ese vector. Lo realmente interesante de este modelo es que permite entender las representaciones como procesos de codificación y de decodificación transformacionales de señales.

Una descripción naturalizada de las representaciones como esta evita las objeciones que se hacen a las teorías representacionalistas clásicas en las que el contenido de una representación depende de nuestra capacidad para operar proposicionalmente (Fodor), o de la habilidad para manipular símbolos (Teoría Computacional de la Mente).

Lo que hace Spaun es usar los patrones de disparo de las neuronas para implementar las representaciones neuronales que constituyen los indicadores semánticos. El proceso se realiza mediante la compresión y descompresión de señales. Por ejemplo, el número de células del córtex visual decrece desde el córtex visual primario al córtex temporal inferior que constituye la última etapa del sistema visual y se encarga del reconocimiento de objetos (Áreas 20 and 21 de Brodman). El sistema opera comprimiendo las señales que envía desde las capas iniciales a las finales que son descomprimidas cuando llegan al sistema motor y se ejecuta un movimiento. La compresión permite enviar paquetes de señales para que puedan ser manipuladas de un modo más eficiente, lo que facilita la generación de representaciones.

Más vídeos de Spaun resolviendo tareas

La tarea principal de Spaun es el reconocimiento de números o de letras que posteriormente debe copiar mediante un brazo articulado. Estas tareas incluyen el reconocimiento de imágenes, reconocimiento de series mediante su memoria de trabajo, el aprendizaje y otras habilidades que no pueden ejecutar los sistemas artificiales que se basan exclusivamente en modelos de disparos de redes neuronales. Además de copiar y dibujar, Spaun puede pasar con facilidad test de inteligencia (test de Raven) en los que hay que inferir, a partir de unas imágenes previas, la imagen que falta en una serie. (Ejemplo de un test de Raven)

Los resultados de estos test muestran que Spaun no sólo alcanza un nivel de aciertos del 88% frente al 89% de los humanos, sino que es capaz de ofrecer respuestas flexibles como hacen los sistemas biológicos.

Aunque la arquitectura de Spaun está diseñada para responder únicamente al tipo de tareas descritas, el modelo permitirá comprobar la viabilidad de teorías sobre el funcionamiento del cerebro y la posibilidad de que la neurosemántica ofrezca una explicación al problema de la representación, el último refugio del dualismo.

Referencias

  • Churchland, P. S. (1986). Neurophilosophy. Cambridge: MIT Press
  • Churchland, P. M. (1993). A Neurocomputational Perspective. Cambridge: The MIT Press.
  • Churchland, P. M. (1996). The Engine of Reason, the Seat of the Soul. Cambridge, Massachusetts: MIT Press.
  • Eliasmith, C y (varios) (2012) «A large-Scale Model of the Functioning Brain» Science. 30 de noviembre, Vol. 338
  • Eliasmith, C. y Anderson, C. H. (2003). Neural Engineering. Computation, Representation, and Dynamics in Neurobiological Systems. Cambridge: MIT Press.
  • Eliasmith, C. (2009). Neurocomputational Model: Theory, application, philosophical consequences. En J. Bickle, The Oxford Handbook of Philosophy and Neuroscience (págs. 346-370). Oxford: Oxford University Press.
  • van Gelder, T. (1998). The dynamical hypothesis in cognitive science. Behavioral and Brain Sciences (21) , 615-665

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